Cuando falla la cerradura o quieres reforzar la puerta de casa, lo primero que te pregunta un cerrajero es qué cerradura tienes. Y es normal no saberlo: desde fuera casi todas se parecen, porque lo que se ve es el bombín y la manilla, no el mecanismo que va dentro.
Sin embargo, el tipo de cerradura decide muchas cosas: cuánto aguanta un intento de forzar la puerta, qué piezas se pueden cambiar, qué bombín admite y si merece la pena reparar o conviene sustituir.
Soy Álex, de Cerrajería Bages, y en Manresa y el Bages cambio y reparo cerraduras de todo tipo. En esta guía te explico los tipos de cerradura que te vas a encontrar en la puerta de un piso o de una casa, cómo reconocer la tuya y cuál tiene sentido según tu puerta.
Si ya sabes que la tuya está gastada o rota, aquí tienes el cambio de cerradura en Manresa, con el precio explicado antes de empezar.
7 tipos de cerradura para la puerta de casa
1. Cerradura de embutir
Es la más habitual en las puertas de piso. Va encastrada dentro del grosor de la hoja de la puerta, de modo que desde fuera solo se ven el bombín, la manilla y, en el canto, la placa metálica por donde salen el resbalón y el pestillo. Es discreta y ofrece una protección razonable si el bombín y la puerta acompañan.
2. Cerradura de sobreponer
Se atornilla sobre la cara interior de la puerta, en lugar de ir dentro de ella. En el marco se coloca una caja donde encaja el pestillo. Es típica de puertas antiguas, de casas de pueblo y de puertas demasiado finas para embutir una cerradura. También se usa como cerradura adicional para añadir un segundo punto de cierre.
3. Cerradura multipunto
Cierra en varios puntos a la vez: además del pestillo central, lanza pernos hacia arriba, hacia abajo o hacia el lateral del marco. Es la cerradura propia de las puertas blindadas y acorazadas, porque reparte el esfuerzo por toda la altura de la puerta y hace mucho más difícil hacer palanca.
4. Cerradura de gorjas
Funciona con una llave larga, de paletón, en lugar de un bombín. Se encuentra en puertas blindadas antiguas y en muchas puertas de hace décadas. Muchas se pueden adaptar para usar un bombín de perfil europeo, lo que permite montar un cilindro de seguridad moderno sin cambiar la puerta.
5. Cerradura de un solo punto con bombín
Es la versión sencilla de la cerradura de embutir: un único pestillo accionado por el bombín. Es la que llevan muchas puertas de interior y bastantes puertas de entrada de pisos antiguos. Cumple su función, pero depende casi por completo de la calidad del bombín y de la solidez del marco.
6. Cerradura para puertas de perfil estrecho
Las puertas de aluminio o de PVC tienen perfiles delgados donde no cabe una cerradura convencional. Usan cerraduras de entrada corta, pensadas para ese espacio. Si cambias una, tiene que ser de la misma medida, porque no hay margen para adaptar otra.
7. Cerradura electrónica o inteligente
Sustituye o complementa la llave con un código, una tarjeta o el móvil. Hay modelos que se montan sobre la cerradura que ya tienes y otros que la sustituyen. Si dudas entre una y otra, en esta guía sobre cerradura inteligente o tradicional te explico qué gana cada una.
Cómo saber qué cerradura tiene tu puerta
No hace falta desmontar nada. Con la puerta abierta, fíjate en tres cosas.
Mira el canto de la puerta. Si ves una placa metálica alargada con el resbalón y el pestillo, la cerradura es de embutir. Si en el canto salen pernos también arriba y abajo al echar la llave, es multipunto.
Mira la cara interior. Si hay una caja metálica atornillada sobre la puerta, es de sobreponer. Si está lisa y solo ves la manilla y el bombín, la cerradura va dentro.
Mira la llave. Si es una llave larga con paletón, la cerradura es de gorjas. Si es una llave plana o de puntos que entra en un cilindro, la cerradura funciona con bombín.
Si aun así tienes dudas, una foto del canto de la puerta con la llave echada suele bastar para identificarla.
¿No sabes qué cerradura tiene tu puerta?
Llama a Álex al 617 426 938. Te dice el precio por teléfono antes de salir, y si no te encaja no pasa nada.
Qué cerradura conviene según la puerta
Puerta de piso de madera. Lo habitual es una cerradura de embutir con un buen bombín de seguridad y un escudo. Si la puerta es sólida, añadir un cerrojo o una cerradura adicional sube mucho la resistencia sin cambiar la puerta.
Puerta blindada o acorazada. Necesita una cerradura multipunto a la altura de la puerta. Si la cerradura es de gorjas, valora adaptarla a bombín para montar un cilindro de alta seguridad.
Casa unifamiliar o planta baja. Al estar más expuesta, compensa una cerradura multipunto o, como mínimo, dos puntos de cierre independientes. Los Mossos d’Esquadra recomiendan reforzar especialmente los accesos de las viviendas en planta baja.
Puerta de aluminio o PVC. Hay que respetar la medida de la cerradura original. Lo que sí se puede mejorar es el bombín.
Trastero o puerta de interior. Una cerradura sencilla de un punto es suficiente. Aquí no tiene sentido invertir en una multipunto.
5 errores al elegir o cambiar la cerradura
1. Cambiar la cerradura cuando lo que falla es el bombín
Si la llave cuesta de girar o gira en vacío, muchas veces el problema está en el bombín. Revisarlo antes evita cambiar una cerradura que funciona.
2. Poner una cerradura multipunto en una puerta débil
La cerradura no puede ser más fuerte que la puerta y el marco. Si la hoja es fina o el marco está suelto, los pernos no tienen dónde agarrar.
3. Comprar una cerradura sin medir la entrada
La entrada es la distancia entre el canto de la puerta y el centro del bombín. Si la cerradura nueva no coincide, hay que hacer agujeros nuevos y la puerta queda peor.
4. Olvidar el marco
El pestillo encaja en una pieza del marco. Si esa pieza está suelta o el marco es de madera blanda, una patada puede arrancarla aunque la cerradura sea buena.
5. Elegir solo por el precio
Una cerradura barata en la puerta de la calle es un ahorro que sale caro. La OCU aconseja fijarse en las certificaciones de los productos de seguridad y no solo en el precio.
Reparar o cambiar la cerradura
No toda cerradura que da problemas hay que cambiarla. Si el fallo es de ajuste, como una puerta descolgada que hace que el pestillo roce, se arregla ajustando bisagras o la pieza del marco.
Si la cerradura tiene piezas internas rotas, está muy gastada o es de un modelo antiguo sin repuestos, lo razonable es cambiarla. Y si ha sufrido un intento de forzado, además de cambiarla conviene revisar la puerta y el marco. En ese caso, antes de tocar nada, presenta la denuncia y guarda las pruebas.
Qué mirar además de la cerradura
Una cerradura buena en una puerta mal preparada protege poco. Antes de invertir en la cerradura, conviene revisar las piezas que la rodean, porque un intento de entrada casi siempre busca el punto más débil del conjunto.
El marco. Es donde encaja el pestillo. Si es de madera fina o está mal anclado a la pared, puede ceder con una patada aunque la cerradura aguante. Un refuerzo metálico en la zona del cerradero ayuda mucho.
Las bisagras. En puertas que abren hacia fuera, las bisagras quedan a la vista. Los pernos o bulones antipalanca en el lado de las bisagras evitan que la puerta se pueda sacar aunque las corten.
El escudo. Protege el bombín por fuera. Sin escudo, el bombín queda expuesto a la rotura y a la extracción, que son dos de los métodos más usados para abrir una puerta.
La propia hoja de la puerta. Una puerta hueca o muy fina no sostiene una cerradura multipunto. En ese caso, antes que cambiar la cerradura, conviene valorar reforzar la puerta o sustituirla.
Si revisas estas cuatro cosas antes de elegir cerradura, evitarás pagar por una pieza que la puerta no puede aprovechar.
Servicios relacionados de Cerrajería Bages
Si quieres llevar esta guía a un servicio concreto, estas son las páginas que mejor encajan:
1. Cambio de cerradura en Manresa: para cerraduras de embutir, de sobreponer o multipunto.
2. Cerrojo adicional en Manresa: para añadir un segundo punto de cierre sin cambiar la cerradura.
3. Bombín de alta seguridad: para mejorar la protección de la cerradura que ya tienes.
Álex y las cerraduras en Manresa
Cuando me llaman por una cerradura, lo primero que pido es una foto del canto de la puerta y de la llave. Con eso sé qué tipo de cerradura es y si el problema es de la cerradura, del bombín o del ajuste de la puerta.
Mi forma de trabajar es explicar primero qué tiene tu puerta y qué opciones hay. Si con un ajuste se soluciona, no cambio la cerradura. Y si hay que cambiarla, te propongo la que encaja con tu puerta, no la más cara del catálogo.
Trabajo en Manresa, Sant Joan de Vilatorrada, Navarcles y el resto del Bages. Puedes llamarme directamente y te digo el precio antes de ir.
Este artículo también está disponible en catalán: llegir la versió en català.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de cerradura
¿Qué tipo de cerradura es la más segura para una puerta de casa?
La multipunto, montada en una puerta y un marco sólidos y con un bombín de seguridad. Por sí sola no garantiza nada: la seguridad depende del conjunto de puerta, marco, cerradura y bombín.
¿Qué diferencia hay entre una cerradura de embutir y una de sobreponer?
La de embutir va dentro del grosor de la puerta y solo se ve la placa del canto. La de sobreponer se atornilla sobre la cara interior de la puerta y cierra en una caja fijada al marco.
¿Se puede cambiar una cerradura de gorjas por una de bombín?
En muchos casos sí. Existen adaptaciones que permiten usar un bombín de perfil europeo en cerraduras de gorjas, lo que da acceso a cilindros de seguridad modernos sin cambiar la puerta.
¿Cómo sé si mi cerradura es multipunto?
Echa la llave con la puerta abierta y mira el canto. Si salen pernos en varios puntos, arriba, abajo o a lo largo del lateral, es multipunto.
¿Hace falta cambiar la cerradura si cambio de casa?
No siempre. Normalmente basta con cambiar el bombín, que es la pieza ligada a las llaves. La cerradura solo hay que cambiarla si está gastada, rota o si quieres subir de tipo.
¿Puedo poner una cerradura adicional en mi puerta?
Sí, si la puerta y el marco lo permiten. Una cerradura o cerrojo adicional añade un segundo punto de cierre y es una de las mejoras más eficaces para reforzar una puerta sin cambiarla.
